Cómo comenzar a entrenar en tu gimnasio

Una alimentación equilibrada y actividad física regular son los dos principales pilares sobre los que se sustenta una vida saludable, Hay muchas formas de mantener nuestro cuerpo activo y mejorar nuestra salud y, sin duda, ir al gimnasio es una de las más populares. Para los neófitos, entrar por primera vez en esa sala llena de máquinas y artefactos puede ser todo un choque. La vergüenza y el desconocimiento puede hacer que no sepamos por donde empezar ni a qué atenernos.

1.-NO TE OBSESIONES CON TUS OBJETIVOS

Perder peso, ganar masa muscular, tonificar… Las razones objetivas para ir al gimnasio y conseguir mejorar tu cuerpo pueden ser muchas y muy variadas. No obstante, aunque es bueno marcarse unas metas e intentar conseguirlas no debes obsesionarte con ellas. Lo primordial y más importante es que hacer ejercicio es indispensable para llevar una vida más saludable.

2.-MÁRCATE UN CALENDARIO Y UN HORARIO FIJO

Antes de apuntarte a un gimnasio es importante que decidas los días y las horas a las que irás. Aunque parezca una tontería, esta falta de planificación es lo que provoca que mucha gente deje su práctica deportiva al cabo de poco tiempo. ¿Qué días irás y qué días descansarás? ¿Qué horario vas a hacer? ¿Cuántas horas le dedicarás a la semana? Tener todo esto previsto y anticipado te ayudará a poder planificar el resto de actividades y vida social.

3.-DÉJATE AYUDAR

La máxima del principiante, sea en el campo que sea, es que debe dejarse asesorar y ayudar. Es por eso que antes de inscribirte en ningún gimnasio, primero te asegures de que las instalaciones son apropiadas, el material es de calidad y que puedes tener instructores a tu disposición.

4.-EVITA LESIONES Y SOBRECARGAS

  • Mantente constantemente hidratado. En este artículo del blog de Welthy te explicamos la importancia del agua para nuestro cuerpo, sobretodo a la hora de hacer ejercicio.
  • Calienta antes y después de cada ejercicio. Unos minutos de calentamiento para poner los músculos a tono pueden ser la diferencia entre lesionarse o no.
  • Durante las primeras semanas, si no tienes una rutina preparada por un profesional, intenta focalizar los ejercicios en músculos concretos y no en grupos musculares. De este modo, evitarás entrenar doblemente algún músculo y provocar alguna sobrecarga.
  • Evita un exceso de entrenamiento. Nuestro cuerpo tiene sus tempos y también necesita descansar para poder mejorar. A menudo, entrenar más no significa entrenar mejor ni obtener más resultados.

5.-AUMENTA EL RITMO DE FORMA GRADUAL

Si hace mucho que no haces ejercicio, no puedes pretender hacer el primer día todo lo que no has hecho en años. De hecho, hacerlo es la forma más fácil de lesionarse, desmotivarse y abandonar el gimnasio.

Durante las primeras semanas tu rutina debe ser sencilla. Por un lado, esto ayudará a no cansarte, prevenir el dolor osteomuscolar (DOM) y poder estar disponible para el siguiente entrenamiento.

6.- MANTÉN LA CONFIANZA Y LA MOTIVACIÓN

Sea cual sea tu objetivo, es indispensable mantener la moral alta y seguir con ganas de mejorar. Para ello, debemos ver que lo que estamos haciendo funciona, pero aunque durante los primeros días quizás no lo notes, debes ser consciente que aquello que estás haciendo te está sirviendo.